Por nuestras venas corren versos, tenemos un solo corazón
pero vale por dos, no dominamos el tiempo pero dominamos las letras que son de
lo mas atemporal y eterno que existe…
Poseemos un corazón
cuyos latidos valen por dos, somos "señores viento" y viajamos
camuflados tanto en brisa como en vientos fuertes, llegamos a cada rincón y lo
adornamos con bellas palabras.
Somos mágicos, somos vida y muerte, esperanza y agonía,
somos silencio y palabras pero soplamos con fuerza.
Por eso hoy se ilusión, se ráfaga, se emoción, se verso, se
historia, se rincón en el mundo, se valor, se tornado feroz, se viento…
Viajando en las alas de una mariposa, el vuelo majestuoso de
un águila o el susurro del ulular en la ventana, somos tan profundos y
arraigados como una cicatriz y tan benevolentes como lo es el amor…
Somos latidos quebrados en un corazón al mismo tiempo
armonioso, somos una bella contradicción, una de esas paradojas que no dejan
indiferente a nadie, somos raíces de esperanza y somos etéreos como el inmenso
cielo.
Somos águilas, imponentes, orgullosas, leales, fuertes como
viento de poniente, somos golondrinas, alegres, risueñas, envueltas en canticos
naturales, también somos gaviotas; hermosas, amantes de mares eternos, a la vez
que somos blancas palomas, puras, de sueños pacíficos. De otro lado somos
buitres, carroñeros de sentimientos, de verdades, recogemos aquello que el
silencio se lleva con el viento.
¿Lo oyes? Es el viento, recorriendo cada trocito de
universo, recogiendo las letras que el trovador convertirá en versos…
Ahora, sopla “señor viento” y ven a mí…
Concepción Cárceles Sirvent
y

No hay comentarios:
Publicar un comentario