domingo, 22 de noviembre de 2015

No sabéis nada

Llamadme rara, anormal, prehistórica y excéntrica, llamadme como queráis, después de todo solo yo me conozco lo suficiente para saber que no hay nada de malo en preferir leer un libro que ver la televisión; de preferir la naturaleza que el bullicio de una ciudad; de preferir un amanecer sobre el mar que una noche de discoteca; de preferir hablar con una persona cara a cara que por un teléfono; de disfrutar sorprendiendo a tus amigos; de disfrutar ayudando a los demás; de disfrutar escribiendo a mano, con lápiz y papel; de disfrutar aprendiendo algo nuevo y superándote a ti misma; de sentirte realizada mediante la lectura o la escritura; de sentirte realizada sabiendo que amas, que sientes, que vives todos los sentimientos a flor de piel, con esa agonía y esa pasión propia de un corazón ardiente.
Solo yo me puedo sentir orgullosa de mis cicatrices y mis lagrimas, las que han valido la pena; de las sonrisas que he dedicado; de los lugares que he visitado; de las personas que he conocido y me han aportado algo nuevo.
Yo y solo yo me conozco lo suficiente para amar u odiar lo que llevo por dentro, de saber mis limites y mi fuerza; de saber hasta donde quiero llegar; de saber que mi esencia es autentica y de que miro la vida con unos ojos con los que no todos tienen el privilegio de verla.
Mientras tanto la gente que hable, en sus días vacios mientras yo me lleno el alma, que murmuren. Que me critiquen y que crean saber más de mí que yo misma, eso solo prueba su insustancialidad y su ignorancia.
Yo soy así, soñadora, ingenua, sentimental, sensible, conozco el dolor, pero también conozco la satisfacción, incluso he podido emerger de mi propio infierno.
Mis preferencias es lo que me hace especial, lo que me hace única, lo que me hace diferente a los demás y en esa diferencia yo me hallo feliz y orgullosa de mi misma… ser uno más es demasiado simple, demasiado aburrido y yo, amigos míos, soy un ser complejo…

Así que hablad, después de todo, vosotros no sabéis nada…

Hezerleid


domingo, 15 de noviembre de 2015

Y las puertas del cielo me cerraron


Qué hacer si las puertas del cielo me cerraron
Con la misma indiferencia con la que me ignoraron
Me hicieron merecedora de un destino insano
Vagando por universos más que mundanos
Y pidiendo la sangre que otros por mí derramaron…

Y me hallo en un bucle temporal demente
Donde no hallo la vida ni la muerte
El paraíso me fue negado
En estas idas y venidas y más idas
Se encontrara mi legado
De venganzas y penas forjado
Y de pensamientos suicidas.

Penas y glorias despojadas
A unos labios atadas
No sabré si quedarme de pie
Ante esta encrucijada.

Me negaron el paraíso
Me negaron mi fé
Yo que sé bien lo que es querer
Y a la que el pecado también quiso.

Me negaron tu gloria
Y hoy me niegan todo lo demás
Menos olvidar esta culpable memoria
Que me llena de más culpabilidad
Y me condena sin más…

Líbranos del mal
De nada sirve rezar
Pues condenada me hallo
Y no es por olvidar
Todo lo que callo.

De nada sirve pedir perdón
Redimirme e implorar
Pues solo hay una verdad
Que hace callar al corazón
Y es que si existe un Dios
Lejos de toda existencia
Me dejo viva la conciencia
Y las puertas del cielo me cerró…


Hezerleid


sábado, 14 de noviembre de 2015

FASES DEL QUERER…

                                  
1.       Así  es el amor, olvido y desprendimiento…
Y apareces tu, de la nada que trae el viento,
Del vacío de mi pecho hueco,
Oigo, aunque lejos estoy de ti tu lamento,
Mi corazón late mas despacio, siento sus latidos secos.

Como la noche, tu velo me atrapa,
En la oscuridad me ciegas, me omites,
Buscando de tu piel el mapa,
Y explorando tu cuerpo frio si me lo permites.

Lloro lágrimas de sangre, corren por mi pálido rostro,
Tiene la luna brillo infinito y a la vez tan muerto,
Mi alma me suplica yo de ella me escondo,
Quizá algún día te vea anclar en alguno de mis puertos.

Es tan hondo este dolor, mucho mas que antes,
Recorro aquellas tierras sin ti bellas,
Y encuentro en tus ojos luces centelleantes,
Que no se pueden comparar ni siquiera con las estrellas.

Falta la réplica de lo que viví, en ese camino de sombras,
Sola, recojo escombros, los de nuestra historia,
Son interminadas obras,
Del corazón apego, no tengo escapatoria.

Lejos ya de tu mar, lejos de ti,
Ocultare mi verdad y sin ti seguiré,
Mas estos lazos que me atan aquí,
No son mas que coletazos que al destino arrancare…

Oigo aun tu respiración lenta,
Mis latidos van marcando el paso mientras mas te alejas,
No quiero saber, no quiero estar atenta,
Ni alcanzar ese insoportable dolor que siento cuando me dejas.

No tengo miedo, ni siento por ti piedad,
A la hora de maldecirte, a la hora de culparte,
No quiero recordarte, porque tu recuerdo me hace aun llorar,
Y recordar la estupidez de mi lamento que fue amarte.

Quinientos años pasaran y uno o varios mas
Cuando esta condena quizá termine de arrastrar,
Cerca de tu mundo me vere y vere esto acabar,
Lo que mas deseo es que todo llegue a un final.

Estoy de acuerdo con las olas que se funden, que recoge el oleaje,
En las playas del olvido, no soy yo la que vivo, ni la que en realidad quiero ser,
Por tus manos en mi cara, por tu calor entre mi cuerpo, al abordaje,
De algún navío que a ti me lleve me hare capitán y entre las nubes me hare crecer.

                                                                                                                                                                                                       
                                                                                                                                                                                         

Besos, aquellos que me dabas, aquellos que se perdieron en la nada,         
 Besos, olvido, madrugada irreal, fiel a tu adiós me retiro,               
 Al recoveco de mi alma, plagada del recuerdo de tu nombre, tu verdad callada, 
 Sellada en mi piel con la fuerza de un suspiro.

Y yo te quise, aunque nunca lo creíste, de tu voz fui esclava,
De tus palabras que me atan y me devuelven este sufrir,
Sin ti, no fui salvada, ni de tus armas que en mi se clavan,
No quiero seguir así ardiendo en tu fuego con este frenesí.

La primavera ha llegado, y con ella tu recuerdo,
La flora y la fauna de los bosques renace, te recuerdo a cada amanecer,
Recordarte es ese delirio  con el que sigo adentro,
Siendo verdad lo que oigo decir a las flores, no te volveré a tener…

El mañana que se junta con el ayer, de tu presencia, peregrino,
Que peregrina hacia el, mas el camino es largo y frio,
Peregrino, que peregrinas quizá ni siquiera haya camino,
Mas allá del destino de esta sombra  de este palpitar mío.

Sigo ocultando mi ansiedad, entre paños y sabanas descoloridas,
A mi memoria cosido este dolor, me aparta de lo que quiero, ay memoria,
Que me juegas malas pasadas, de escenas ya vividas,
Me oprimes, mientras intento llegar a la orilla donde va asomando mi verdadera gloria.


Miel, que no probaras, agua, que no beberás,
De momento en tus ruinas, no apareceré,
Fiel  a tus mentiras, quizá ni lo entenderás,
Una vez mas de ti me esconderé.

Charcos que forma la lluvia, refléjate en ellos y dime en que falle,
Pues en el espejo oculto de tu alma no me encontraras,
No me jures que aun me amas, pues nunca te perdonare,
Así que en el rio de mi recuerdo, quizá allí sea donde te condenaras.

El relieve del amor es así, llano a veces, con curvas, cuestas y otras sin pared,
Carretera  del  dolor, cicatriz de tu corazón, crece en mi el desprecio a tu perdón,
Así es el amor, a veces blanco y cristalino, hermoso tal vez,
Otras pagano, profana las puertas  del  saber y la razón.

Así  es el amor, puro como la nieve, o negro como el carbón,
Prisionero de caminos olvidados en tu memoria, en tu poder,
Solo y condenado como yo me vi, solo y traicionado, traidor,
Vivo en ocasiones, otras muerto, te veras solo y sin mi, como yo me vi ayer.

Surcos en el cielo, rocas en el suelo,  ondas en el agua,
Todo eso, sin un previo acuerdo, es el mundo que tu no puedes ver,
Todo eso es lo que te aguarda,
Todo termina aquí, incluso este enfermizo e insoportable querer…



2.  Así es el amor, cariño, amor y sueños…

Amor, una palabra, un don, una  incursión en el alma
Te da el fuego, la vida, es la fuente de la ilusión,
Es un sentimiento que emana calma,
Callejuela que atraviesa el corazón.

No me pierdo por las calles de cometas y colores,
Es la fiesta de las rosas, flores  y por supuesto el  viento,
Que entrelaza sus pétalos revolviendo sus olores,
Encabezando el reino de lo que  no es realidad y lo que es cierto.

Hezerleid