(“Lo más triste de una traición es que nunca proviene de tus
enemigos…”)
A ti, que un día te llame amigo
A ti, que un día caminaste de mi mano
Y fuiste fiel testigo
De este sentimiento de amistad tan temprano…
Pues yo misma mil veces me maldigo
Por confiar en tus palabras…
Por verte casi como un hermano.
A ti hoy te escribo
Quizá por última vez
Para decirte que no te estoy odiando
Pese a que duele tu traición
Y que a medida que los días van pasando
Voy apagándote de mi memoria
Voy borrándote de mi corazón…
Lo que más me dolió
No fue tu traición por la espalda
Fue que tras todas nuestras andanzas
Mi fe en ti se perdió
Y se quebró cual caída balda
Y perdiste para siempre mi confianza…
Así que sigue hablando
Sigue diciendo que fui yo quien te falló
No habrá mayor agonía
Cuando me estés recordando
Y sientas sin mí, tu alma vacía…
Ahora me voy a dedicar a mí
Y a lo que de verdad importa
No quiero ser parte de ti
Y si algo me reconforta
Es que puedo seguir aquí
En mis asuntos absorta…
No te odio, te repito
Y quizás en ti de más he confiado
Y si digo que no me arrepiento
No me precipito
Porque experiencia he ganado
Y ahora mi venganza será el olvido
Y ahora tu caída será mi ausencia
Pues no hay mayor clemencia
Ni mayor suplicio desmesurado
Que el castigo de tu conciencia
Y que en mis días seas ignorado…
Pues si tu traición demostró maestría
Mi venganza será mayor
Y fiel a mi escasa valentía
Y aunque a veces me pueda el dolor
Te diré:
“lo mejor de la venganza no es el hecho de odiar
No hay mejor venganza que el olvido
No se trata de no recordar lo vivido
Se trata de ignorar…
… Y jamás olvidar lo aprendido…”
Y tu recuerdo con el tiempo se hará lejano
Y te olvidaré ocupándome de mis asuntos
Y cuando en mi interior seas un pasado difunto
Ya no te dejare andar de mi mano
Ya no caminaremos juntos…
… y esa será mi mayor templanza
Y la respuesta a tu traición
La más cruel venganza…
Hezerleid

No hay comentarios:
Publicar un comentario