1.
Así es el
amor, olvido y desprendimiento…
Y apareces tu, de la nada que trae el viento,
Del vacío de mi pecho hueco,
Oigo, aunque lejos estoy de ti tu lamento,
Mi corazón late mas despacio, siento sus latidos secos.
Como la noche, tu velo me atrapa,
En la oscuridad me ciegas, me omites,
Buscando de tu piel el mapa,
Y explorando tu cuerpo frio si me lo permites.
Lloro lágrimas de sangre, corren por mi pálido rostro,
Tiene la luna brillo infinito y a la vez tan muerto,
Mi alma me suplica yo de ella me escondo,
Quizá algún día te vea anclar en alguno de mis puertos.
Es tan hondo este dolor, mucho mas que antes,
Recorro aquellas tierras sin ti bellas,
Y encuentro en tus ojos luces centelleantes,
Que no se pueden comparar ni siquiera con las estrellas.
Falta la réplica de lo que viví, en ese camino de sombras,
Sola, recojo escombros, los de nuestra historia,
Son interminadas obras,
Del corazón apego, no tengo escapatoria.
Lejos ya de tu mar, lejos de ti,
Ocultare mi verdad y sin ti seguiré,
Mas estos lazos que me atan aquí,
No son mas que coletazos que al destino arrancare…
Oigo aun tu respiración lenta,
Mis latidos van marcando el paso mientras mas te alejas,
No quiero saber, no quiero estar atenta,
Ni alcanzar ese insoportable dolor que siento cuando me
dejas.
No tengo miedo, ni siento por ti piedad,
A la hora de maldecirte, a la hora de culparte,
No quiero recordarte, porque tu recuerdo me hace aun llorar,
Y recordar la estupidez de mi lamento que fue amarte.
Quinientos años pasaran y uno o varios mas
Cuando esta condena quizá termine de arrastrar,
Cerca de tu mundo me vere y vere esto acabar,
Lo que mas deseo es que todo llegue a un final.
Estoy de acuerdo con las olas que se funden, que recoge el
oleaje,
En las playas del olvido, no soy yo la que vivo, ni la que
en realidad quiero ser,
Por tus manos en mi cara, por tu calor entre mi cuerpo, al
abordaje,
De algún navío que a ti me lleve me hare capitán y entre las
nubes me hare crecer.
Besos, aquellos que me dabas, aquellos que se perdieron en
la nada,
Besos, olvido,
madrugada irreal, fiel a tu adiós me retiro,
Al recoveco de mi
alma, plagada del recuerdo de tu nombre, tu verdad callada,
Sellada en mi piel
con la fuerza de un suspiro.
Y yo te quise, aunque nunca lo creíste, de tu voz fui
esclava,
De tus palabras que me atan y me devuelven este sufrir,
Sin ti, no fui salvada, ni de tus armas que en mi se clavan,
No quiero seguir así ardiendo en tu fuego con este frenesí.
La primavera ha llegado, y con ella tu recuerdo,
La flora y la fauna de los bosques renace, te recuerdo a
cada amanecer,
Recordarte es ese delirio
con el que sigo adentro,
Siendo verdad lo que oigo decir a las flores, no te volveré
a tener…
El mañana que se junta con el ayer, de tu presencia,
peregrino,
Que peregrina hacia el, mas el camino es largo y frio,
Peregrino, que peregrinas quizá ni siquiera haya camino,
Mas allá del destino de esta sombra de este palpitar mío.
Sigo ocultando mi ansiedad, entre paños y sabanas
descoloridas,
A mi memoria cosido este dolor, me aparta de lo que quiero,
ay memoria,
Que me juegas malas pasadas, de escenas ya vividas,
Me oprimes, mientras intento llegar a la orilla donde va
asomando mi verdadera gloria.
Miel, que no probaras, agua, que no beberás,
De momento en tus ruinas, no apareceré,
Fiel a tus mentiras,
quizá ni lo entenderás,
Una vez mas de ti me esconderé.
Charcos que forma la lluvia, refléjate en ellos y dime en
que falle,
Pues en el espejo oculto de tu alma no me encontraras,
No me jures que aun me amas, pues nunca te perdonare,
Así que en el rio de mi recuerdo, quizá allí sea donde te
condenaras.
El relieve del amor es así, llano a veces, con curvas,
cuestas y otras sin pared,
Carretera del dolor, cicatriz de tu corazón, crece en mi el
desprecio a tu perdón,
Así es el amor, a veces blanco y cristalino, hermoso tal
vez,
Otras pagano, profana las puertas del
saber y la razón.
Así es el amor, puro
como la nieve, o negro como el carbón,
Prisionero de caminos olvidados en tu memoria, en tu poder,
Solo y condenado como yo me vi, solo y traicionado, traidor,
Vivo en ocasiones, otras muerto, te veras solo y sin mi,
como yo me vi ayer.
Surcos en el cielo, rocas en el suelo, ondas en el agua,
Todo eso, sin un previo acuerdo, es el mundo que tu no
puedes ver,
Todo eso es lo que te aguarda,
Todo termina aquí, incluso este enfermizo e insoportable
querer…
2. Así es el amor,
cariño, amor y sueños…
Amor, una palabra, un don, una incursión en el alma
Te da el fuego, la vida, es la fuente de la ilusión,
Es un sentimiento que emana calma,
Callejuela que atraviesa el corazón.
No me pierdo por las calles de cometas y colores,
Es la fiesta de las rosas, flores y por supuesto el viento,
Que entrelaza sus pétalos revolviendo sus olores,
Encabezando el reino de lo que no es realidad y lo que es cierto.
Hezerleid

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